DESDE EL ESPEJO TE SUEÑO, LO QUE IGNORAS TODAVÍA, LO CONOZCO DESDE SIEMPRE.
Cuando vengas te guardaré un costal
de risa para el almuerzo, cuando regreses te regalaré una tira infinita de
paciencia hecha con ruedas de coches desvencijados y tubos de papel vacios como
los que usábamos de cañones. Al verte llegar juntaré todos los abrazos que
tengo escondidos para la ocasión, si vuelves de noche te aparto en el cajón de
la esquina un ramo de sol para que no se extravíen tus pies, si llegas a
mediodía sobre la mesa dejaré cortado un cuarto de luna menguante y una docena
de estrellas recortadas en papel aluminio de esas que hicimos la última vez que
nos vimos, acá estaré con huacales de
sueño, esperando tu retorno, pero si no vuelves invento otro viaje para esperar
hasta que se desvanezca tanta oscuridad
¡Excelente poema profe! Muy sutil. Saludos.
ResponderEliminar¡¡Muy bueno, profe!!
ResponderEliminarMe gusto su poema. Saludos!
ResponderEliminarexcelente preofesor
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