miércoles, 2 de mayo de 2018

ESTA ES TU CASA, TU FOGÓN DE HIERBA HÚMEDA SOBRE LAS BRASAS DE MI CARNE

 Sumada por los tambores lejanos de la lluvia inauguro un diluvio de besos sobre tu cuerpo, me deshago en artes gitanas sobre las manos, en pequeños cerros de fuego que llevamos entre los ojos. Cándida te vuelves recorriendo azabaches de luna en cada nuevo amorío que levanta nubes de sol sumergida en las piernas del pueblo que oscurece a cada paso. Hay un escaparate de voces calladas en el aire, licores cansados recorriendo los abrazos que nos damos en este mundo que tiene esqueletos de tapias y piedras que escriben con detalle nuestros nombres.

LA SIRENA CADA VEZ MÁS LEJANA ME LIBERA DE OLVIDOS


Numerando recuerdos desde la última caminata por la Hacienda de Carmona, hago cobijas con los labios. He vestido de imanes a la nevera donde guardamos los deseos y a este temor metálico que inunda a nuestros huesos que ya son migajas esculpidas por el agua. Un rumor de hojas secas se cierne sobre las pupilas desvencijadas, volteretas y musgos permeando los tintes del día, de silencios están hechos los gritos de cada madrugada.

domingo, 17 de septiembre de 2017

TU CUERPO DESNUDO SE HIZO NOCHE EN EL ADIÓS DE LOS RELÁMPAGOS



TU CUERPO DESNUDO SE HIZO NOCHE EN EL ADIÓS DE LOS RELÁMPAGOS

Multiplicada por los espejos que esconden tus ojos vivo alucinada de voces menguadas en las caderas y en cada curvatura tuya que me envejece. Recibes de nácar los saludos al viento que llegan desde el Musabás, que es el río por donde baja el agua y quien la bebe lo olvida todo. Los intentos de ayuno los trazo en los corredores de la Iglesia de la virgen de Chiquinquirá, que se hace cercana a mi voz cuando te nombro.

NO ME PREGUNTES POR EL COLOR DE LA AUSENCIA



NO ME PREGUNTES POR EL COLOR DE LA AUSENCIA

Duplicada por sudores presiento la fragancia oscura que toca tu sangre. Los lunares de tu piel son islas donde me salvo de naufragios nocturnos. Tengo todos los números del mundo tallados en mi piel para recordar cada segundo de ausencia tuya. Estamos huérfanos de amores, aluviones de vitrales en la voz por cada despedida que se vislumbra por las tardes con canciones que se escuchan a lo lejos.

jueves, 14 de septiembre de 2017

DESDE EL ESPEJO TE SUEÑO, LO QUE IGNORAS TODAVÍA, LO CONOZCO DESDE SIEMPRE.



DESDE EL ESPEJO TE SUEÑO, LO QUE IGNORAS TODAVÍA, LO CONOZCO DESDE SIEMPRE.


Cuando vengas te guardaré un costal de risa para el almuerzo, cuando regreses te regalaré una tira infinita de paciencia hecha con ruedas de coches desvencijados y tubos de papel vacios como los que usábamos de cañones. Al verte llegar juntaré todos los abrazos que tengo escondidos para la ocasión, si vuelves de noche te aparto en el cajón de la esquina un ramo de sol para que no se extravíen tus pies, si llegas a mediodía sobre la mesa dejaré cortado un cuarto de luna menguante y una docena de estrellas recortadas en papel aluminio de esas que hicimos la última vez que nos vimos,  acá estaré con huacales de sueño, esperando tu retorno, pero si no vuelves invento otro viaje para esperar hasta que se desvanezca tanta oscuridad


EL HOMBRE SUEÑA QUE ES DIOS AL SÉPTIMO DÍA DESPIERTA Y DESCANSA



EL  HOMBRE SUEÑA QUE ES  DIOS AL SÉPTIMO DÍA
DESPIERTA Y DESCANSA

En el afán diario, ahí en la próxima esquina del viejo edificio del Telégrafo, ahí mismo en plena calle Bolívar, me paro cuando no hay fiscales, bien cerca para esperarte, y es un suspiro cada minuto y apunto a las tres y media para volver a renacer. A veces le doy vueltas a la plaza como perro que busca agua o como tuteque, buscando rincones. También me invento la tres y media de la tarde cuando estas dormida, ya todos los rosales de este pueblo me reconocen desde lejos y me ven las tapias de medio lado sino ando contigo. De los rosales no han quedado sino los nombres. Me invento viernes por la tarde solo por el placer de volver a cada pétalo tuyo, la semana no se cuenta por días y horas, sino por presencias y ausencias tuyas donde regocijarme y despierto cada séptimo día sintiéndome distinto.

ESTA ES TU CASA, TU FOGÓN DE HIERBA HÚMEDA SOBRE LAS BRASAS DE MI CARNE

  Sumada por los tambores lejanos de la lluvia inauguro un diluvio de besos sobre tu cuerpo, me deshago en artes gitanas sobre las manos,...